Clayface: el villano de Batman que convierte el universo DC en una película de terror
James Watkins, con guion de Mike Flanagan, transforma a un villano secundario de Batman en un body horror sangriento, triste y sorprendentemente humano. Ojo: es para mayores de 18 y lo demuestra.

Análisis
Clayface lleva en los cómics de Batman desde 1940 y nunca había sido una estrella. Por eso sorprende que DC Studios lo haya elegido para la tercera película de su nuevo universo, después de Superman y Supergirl. La apuesta sale bien porque no intenta ser una película de superhéroes: es una película de terror que ocurre en Gotham.
La historia arranca como un drama de Hollywood. Matt Hagen (Tom Rhys Harries) es guapo, famoso y está a punto de tocar el cielo. Un lío con la novia equivocada, la de un gánster (David Dencik), le cuesta la cara. Y en una industria que vive de la imagen, perder la cara es perderlo todo. Ahí entra la doctora Corr (Naomi Ackie), una científica que investiga por su cuenta, sin permisos ni dinero, con un tratamiento que promete devolverle su rostro.
La metáfora es brillante: un actor que vive de su aspecto acaba con un cuerpo que puede ser cualquiera y, a la vez, ya no es nadie. El guion de Flanagan, que conoce bien el terror que nace del duelo y la culpa, convierte al monstruo en alguien que da pena antes que miedo. Y luego da miedo.
El tono bebe de Cronenberg y de Sam Raimi: sangre explícita, transformaciones dolorosas y un humor negro que aparece cuando menos lo esperas. En España está calificada para mayores de 18 años y se nota. Hay momentos muy difíciles de ver.
Tom Rhys Harries se deja literalmente la piel en el papel. Pasa del actor arrogante al hombre roto con mucha credibilidad. Naomi Ackie da peso a la científica y Max Minghella, como el detective John Borrelli, aporta el lado policiaco. Hay dos secuencias que se quedan contigo: la irrupción en una alfombra roja y una escena a bordo de un avión en plenas turbulencias.
No es perfecta. La trama es sencilla y algunos giros se ven venir. La mezcla de comedia y tragedia no convencerá a todo el mundo, y quien espere una película de acción de superhéroes se va a llevar una sorpresa. Pero funciona sin depender de guiños ni de conocer el resto del universo DC.
¿Quién es Clayface?
Clayface es uno de los villanos más antiguos de Batman. Apareció por primera vez en 1940 como Basil Karlo, un actor de películas de terror resentido. En 1961 llegó la versión que inspira esta película: Matt Hagen, un hombre capaz de cambiar de forma gracias a una sustancia misteriosa.
Muchos lo recuerdan por la serie de animación de Batman de los años noventa, donde su origen ya era una tragedia de Hollywood. La película recoge esa idea y la lleva al terror adulto: un actor que vive de su cara y que acaba sin un rostro propio.
Su lugar en el nuevo universo DC
Clayface es la tercera película del nuevo universo DC de James Gunn y Peter Safran, después de Superman (2025) y Supergirl (2026). Forma parte del llamado «Capítulo uno: Dioses y monstruos», y esta es, sin duda, la parte de los monstruos.
La historia ocurre antes de Superman, y su protagonista es el mismo personaje que ya vimos en la serie de animación Creature Commandos. Aun así, no hace falta haber visto nada antes: es una historia de origen que se entiende por sí sola.
Mike Flanagan y James Watkins
El guion lo firma Mike Flanagan, el creador de La maldición de Hill House y Misa de medianoche, junto a Hossein Amini. Flanagan iba a dirigirla, pero lo impidieron sus compromisos de agenda, y el encargo pasó a James Watkins, el director de Eden Lake, La mujer de negro y No hables con extraños.
La mezcla funciona. Flanagan aporta lo que mejor sabe hacer, el terror que nace del duelo, la culpa y la soledad. Watkins aporta la tensión física y la crudeza que ya demostró en sus películas anteriores.
Un body horror con mucho oficio
El body horror es el terror que nace del cuerpo: transformaciones, mutaciones y carne que deja de obedecer. Su gran referente es David Cronenberg, y Clayface se mira mucho en La mosca: un hombre que cambia por fuera mientras intenta seguir siendo el mismo por dentro.
El equipo técnico está a la altura. La fotografía es de Rob Hardy, el de Ex Machina y Aniquilación. La música es de Volker Bertelmann, ganador del Óscar por Sin novedad en el frente. Gracias a ellos, la película parece mucho más cara de lo que es.
Hollywood, la fama y el rostro
Debajo del terror hay una crítica muy clara a la industria del cine. Matt Hagen no pierde solo la cara: pierde su valor en un mundo que lo medía por su imagen. Una campaña en los medios lo convierte en un paria en cuestión de días.
Por eso su transformación tiene algo de venganza poética. Un actor al que solo querían por su físico consigue de pronto ser cualquiera. La película no lo plantea como un superpoder, sino como una maldición: cuando puedes tener todas las caras, ya no sabes cuál es la tuya.
Un éxito que nadie esperaba
Con un presupuesto de unos 40 millones de dólares, muy por debajo de lo habitual en el cine de superhéroes, Clayface abrió número uno con unos 43 millones en todo el mundo en su primer fin de semana. Es decir, recuperó su presupuesto en tres días.
La crítica la ha recibido bien, con un 75 % de reseñas positivas en Rotten Tomatoes, y el público todavía mejor: un 94 % de aprobación. Son buenas noticias para quienes quieren un cine de superhéroes más arriesgado, más barato y más pegado al género.
Lo mejor y lo peor
Lo mejor:
✓ Tom Rhys Harries, entregado de principio a fin.
✓ Un body horror que no se corta.
✓ Un villano con el que llegas a empatizar.
✓ Las secuencias de la alfombra roja y del avión.
Lo peor:
✗ Una trama sencilla con giros previsibles.
✗ El humor no siempre encaja con la tragedia.
✗ Escenas que a mucha gente le costará ver.
Si te gusta, mira también
La mosca (David Cronenberg, 1986): la gran referencia del body horror y de la transformación como tragedia.
La sustancia (Coralie Fargeat, 2024): otra historia brutal sobre la belleza, la fama y el cuerpo.
Misa de medianoche (Mike Flanagan, 2021): para conocer el terror más humano de su guionista.
Batman: la serie animada (1992): para descubrir la versión más trágica del personaje.
Ficha
Dirección: James Watkins
Guion: Mike Flanagan y Hossein Amini
Reparto: Tom Rhys Harries, Naomi Ackie, Max Minghella, David Dencik, Eddie Marsan
Fotografía: Rob Hardy · Música: Volker Bertelmann
Duración: 108 minutos
Estreno en España: 23 de octubre de 2026 · No recomendada para menores de 18 años
Distribuye: Warner Bros. Pictures
Mi opinión
Me encantó que una película de DC se atreva a ser tan rara. No hay batallas por salvar el mundo ni explicaciones para conectar con otras películas: hay un hombre que lo pierde todo y un cuerpo que se deshace. Y lo que más me sorprendió es que, debajo del gore, hay una historia triste sobre la vanidad y el miedo a dejar de ser alguien.
No es para todo el mundo. Si te impresiona la sangre o las transformaciones físicas, piensa antes de entrar. Pero si te gusta el terror y estabas cansado de las fórmulas de superhéroes, esta es tu película. Después de verla, Clayface ya no es un villano menor.